Cristina: Nuestra primera casa estaba situada en un pueblo que se parecía a las Montañas Rocosas. Vivíamos aislados. No teníamos televisión. No, no me aburría. Aquello era mi mundo hasta que convirtieron la comarca en espacio protegido. Oleadas de veraneantes consiguieron llegar a esa región hasta entonces impenetrable. Entonces ya me quise ir de allí pitando. Trasladaron a mi padre a Madrid. Los primeros años añoraba los caballos, los jabalíes, los burros (especie en vías de extinción), los conejos y, sobre todo, sentía morriña por las truchas. Sí, pescábamos truchas en ríos caudalosos. Aquí, en Madrid, me fui acostumbrando al asfalto, a la polución, a los robos, a los homicidios, a las violaciones, a los suicidios. Y me gusta vivir aquí.
lunes, 25 de abril de 2011
lunes, 18 de abril de 2011
Wendy & Lucy
http://www.culturamas.es/blog/2011/03/28/wendy-and-lucy/
Por Roxana Popelka.
Wendy and Lucy
Por Roxana Popelka.
Wendy and Lucy (2008), constituye el tercer largometraje de Kelly Reichardt, basado en el cuento Tren del coro del escritor Jonathan Raymond, colaborador habitual de la directora. Bajo la etiqueta del más puro cine independiente, asistimos, desde el primer instante, a una película nada convencional. He aquí el resumen de la brillante e intimista historia:
Wendy (Michelle Williams), es una chica que busca cambiar de escenario vital, así que decide viajar en coche hacia Alaska en busca de trabajo junto a su perra Lucy. En un pequeño pueblo de Oregón su coche se estropea. El fallo mecánico actúa como detonante, y Wendy se enfrentará a una serie de experiencias dolorosas: estancia en la prisión por un pequeño hurto cometido en el supermercado, pérdida de su perra Lucy, soledad + incomprensión: sinsabores que se instalan en la vida de la protagonista y provocan un giro a sus planes iniciales. Aunque Wendy es de esa clase de mujeres resueltas que no se amedrentan; sigue su rumbo a pesar de las desdichas, y parece decir (voz en off), mientras limpia el espejo retrovisor de su Honda Accord: no necesito que nadie me convenza de que la vida da vértigo.
Wendy (Michelle Williams), es una chica que busca cambiar de escenario vital, así que decide viajar en coche hacia Alaska en busca de trabajo junto a su perra Lucy. En un pequeño pueblo de Oregón su coche se estropea. El fallo mecánico actúa como detonante, y Wendy se enfrentará a una serie de experiencias dolorosas: estancia en la prisión por un pequeño hurto cometido en el supermercado, pérdida de su perra Lucy, soledad + incomprensión: sinsabores que se instalan en la vida de la protagonista y provocan un giro a sus planes iniciales. Aunque Wendy es de esa clase de mujeres resueltas que no se amedrentan; sigue su rumbo a pesar de las desdichas, y parece decir (voz en off), mientras limpia el espejo retrovisor de su Honda Accord: no necesito que nadie me convenza de que la vida da vértigo.Wendy and Lucy ofrece un lúcido retrato de la cara B del denominado credo americano: la América de las desigualdades sociales, étnicas, raciales… no en vano Kelly Reichardt sostiene en una entrevista que la historia de Wend and Lucy surgió después de la reelección de Bush como presidente y el desastre del huracán Katrina. La crisis, en ocasiones, nos ayuda a comprender otras formas de vida; al menos a entrar en contacto con una realidad que nos aleja de ese cine concebido exclusivamente como producto.
La película ofrece momentos de melancólica tristeza, desamparo: todo junto, pero qué bien queda. Y te vas de la butaca (o del sofá) con la sensación de haber visto, no sólo una delicada historia mínima, sino un desafío bien narrado. Una parábola espléndida acerca del desarraigo actual.
martes, 12 de abril de 2011
PASTILLAS DE COLORES
Cristina: De repente me ha venido un recuerdo a la cabeza. Estábamos en tu piso de la calle Tembleque y tú tenías que tomarte una pastilla (de esas que vienen en una cápsula de plástico). Tú decías que había que quitarle el plástico, que eso no sería bueno tragárselo; así que lo abriste y te tomaste solo el polvo de dentro. Debía de saber muy mal, imagino. Yo te decía que ese plástico era digestible y que no pasaba nada por tragárselo…
- ¿Te acuerdas?
-No, pero qué más da es un bonito recuerdo.
domingo, 3 de abril de 2011
DUDA METÓDICA SIN PRONÓSTICO DESPEJADO
Daniel: Para mi la infancia se resume en la incapacidad para transformar una expresión compleja en incompleja. Por ejemplo estas dos medidas: 67 hl 49 ml en kl, o 4 dm 32 cm en mm.
¿Cómo convertirlas a kl y a mm respectivamente?
¿Cómo convertirlas a kl y a mm respectivamente?
lunes, 14 de marzo de 2011
ENCUENTROS Y MIRINDAS
ENCUENTROS Y MIRINDAS
UNO
(1979- 1981)
Tu padre está limpiando la parrilla y tu madre injustamente estresada con los preparativos del asado. Cada veintiuno de marzo es lo mismo, Mónica, deberías de saberlo; no tenía que pillarte desprevenida.
Tu madre te pide ayuda para limpiar la carne. Tu padre se encarga del chimichurri y de los chorizos. Tus hermanos, ¿dónde están?
Uno duerme, el cumpleaños de anoche le hizo trasnochar. Se trataba de una fiesta especial; un guateque en el piso de los padres de la anfitriona que utilizan en verano, justo el edificio de color rosa, por la escalera 10, ¿o era la 9?
Se pusieron hasta el culo de alcohol. Las chicas todasidénticas con sus melenas lisas y faldas plisadas a cuadros, ¿y ellos?
Ah, sí, con esos jerseys de punto negros y pantalones vaqueros Lois.
Para que lo sepas, Mónica, ellas bailaban suelto en el salón condimentado, dejando un goteo de sangría por la moqueta marrón. No importaba que fueran listas o tontas, guapas o feas. Allí se abigarraban todas las chicas del instituto, y querían pasárselo bien. Posiblemente fuera su primera fiesta, su primer revolcón. Porque hubo más de una que acabó en el dormitorio de los padres de ella, o en la habitación del hermano pequeño, mientras la sensible e hipertímida ayudaba en la cocina con los preparativos de la tarta. Tu hermano, Mónica, está claro que había bebido demasiado, aún así se movía con desparpajo por aquél living desalmado en el sentido de las agujas del reloj. ¡Míralo intentando ligar con la chica morena!, la absorta que pellizca una rodaja de naranja en el vaso de sangría.
No era una fiesta cualquiera. Era una fiesta especial porque apenas existían experiencias festeras. La ciudad no celebraba nunca. Eran días de espera, de escasez de locales, de encuentros fugaces y de Mirindas. Días flojos aptos para cualquier situación. Ellos no se lo tomaban a mal, eran chicos con posibilidades: familias de clase media deseosa de ascender a otra categoría, y eso ayudaba. Ayudaba la recién estrenada sociedad de consumo a pesar de las costumbres atrampadas.
DOS
1980
Renta nacional 12.943
Parque de turismos 7.557
Números de teléfonos 11.845
Receptores de TV 9.424
Objetos postales enviados 4.568
¿Te imaginas cómo acabó todo, verdad?
Desparramados por los sofás, tendidos en el suelo con la boca abierta… Las más espabiladas se despidieron a las 3 de la madrugada, el resto: víctimas del desamor.
Sigues el curso de los acontecimientos con estoicismo, colocas los platos sobre la mesa en un local fabril a las afueras de la ciudad, y vas y vienes, y enciendes el ventilador, y acaricias a tu perro cada vez que sales a buscar una botella de algo: ¡Limber, bonito!
Que no se te olvide la bebida, por favor.
Instantes, como hoy, en los que gozas de una inusitada lucidez, otros, en cambio, estás tan espesa, Mónica, que se te escurren los platos al secarlos con el paño de la cocina.
Llegan los primeros invitados.
Tu padre sonriente les convida con cerveza y galletitas saladas
Tu madre refunfuña al caérsele un tenedor.
¿Te ves así, Mónica, realmente te ves así de mayor,
quiero decir, convertida en dócil complaciente?
Todavía no han empezado a cantar, espera a la sobremesa, o, ¿ya estás pensando cómo escabullirte? ¿Por qué te asquea tanto el folklore? forma parte del proceso socializador, debes entenderlo cuanto antes, Mónica, te lo digo por tu bien. Todas esas mujeres robustas con sus escotes fabricados a medida ¿te dan miedo? Moños que parecen elevarse hasta el cielo prendidos con horquillas baratas.
Multitud de sonrisas que dejan al descubierto un poso de vulnerabilidad.
Mónica, trae más pan, por favor.
Mónica, reparte el queso, anda.
Mónica, ¿y la sal?
TRES
Miércoles, 5 de mayo
Huellas que dejan un rastro de verdura congelada. Son de la mujer del 2º izquierda, la que tiene una venda en el pié derecho y mellizos monozigóticos. Él, medio dormido, escucha el latir de su costado y se levanta; la ayuda a preparar el desayuno: quesitos cortados con un molde en forma de corazón
Jueves, 6 de mayo
Se acaban de mudar a un nuevo apartamento. Ella lleva más de tres días colocando algunos libros sobre las baldas nostálgicas. Se detiene un instante y abre uno cualquiera: “El sentido de la vista”, por la página 40. Lee en voz alta serena y resistente “El burgués come demasiado. Sobre todo demasiada carne. Una explicación psicosomática sería que su desarrollado sentido competitivo le obliga a protegerse con una fuente de energía: las proteínas. (Del mismo modo que los niños se protegen del vacío emocional comiendo golosinas.)[…] Con el uso del vomitorio los romanos separaron el paladar del estómago en su búsqueda del “placer”. El burgués separa del cuerpo el acto de comer…”. Cierra el libro y entra en la cocina sorteando las cajas apiladas. Prepara una taza de té.
Piensa en el infinito
y se distrae sumergida.
Viernes, 7 de mayo
Sostiene un cartón de tetrabrik mientras no deja de pensar en él
con esa camiseta verde desafiando el resfriado y los mensajes que hablan de jengibre y suciedad.
Ahora cree verlo por la ventana de la terraza, así que se asoma al abismo y contempla una fila de niños salir del colegio. Son las 5 de la tarde: el cielo se entumece.
A un lado, pequeñas plantas aromáticas
y la pista de baile está libre.
CUATRO
BREVE CUESTIONARIO
1. ¿Quién se preocupa de tu bienestar?
2. ¿Crees que tu forma de masticar el pasado explica tu presente?
3. Traza una breve panorámica de tu vida: ¿en qué plato/época te gustaría detenerte?
4. Ese uso que haces de la comida ¿no crees que denota cierta incapacidad para amar?
5. ¿Cómo deseas ser devorado?
6. ¿Tienes algo que decir a las palabras de Graham Greene “Todos estamos resignados a la muerte: es a la vida a la que no nos resignamos”?
7. ¿Qué es lo importante?
A un lado, pequeñas plantas aromáticas
y la pista de baile está libre.
UNO
(1979- 1981)
Tu padre está limpiando la parrilla y tu madre injustamente estresada con los preparativos del asado. Cada veintiuno de marzo es lo mismo, Mónica, deberías de saberlo; no tenía que pillarte desprevenida.
Tu madre te pide ayuda para limpiar la carne. Tu padre se encarga del chimichurri y de los chorizos. Tus hermanos, ¿dónde están?
Uno duerme, el cumpleaños de anoche le hizo trasnochar. Se trataba de una fiesta especial; un guateque en el piso de los padres de la anfitriona que utilizan en verano, justo el edificio de color rosa, por la escalera 10, ¿o era la 9?
Se pusieron hasta el culo de alcohol. Las chicas todasidénticas con sus melenas lisas y faldas plisadas a cuadros, ¿y ellos?
Ah, sí, con esos jerseys de punto negros y pantalones vaqueros Lois.
Para que lo sepas, Mónica, ellas bailaban suelto en el salón condimentado, dejando un goteo de sangría por la moqueta marrón. No importaba que fueran listas o tontas, guapas o feas. Allí se abigarraban todas las chicas del instituto, y querían pasárselo bien. Posiblemente fuera su primera fiesta, su primer revolcón. Porque hubo más de una que acabó en el dormitorio de los padres de ella, o en la habitación del hermano pequeño, mientras la sensible e hipertímida ayudaba en la cocina con los preparativos de la tarta. Tu hermano, Mónica, está claro que había bebido demasiado, aún así se movía con desparpajo por aquél living desalmado en el sentido de las agujas del reloj. ¡Míralo intentando ligar con la chica morena!, la absorta que pellizca una rodaja de naranja en el vaso de sangría.
No era una fiesta cualquiera. Era una fiesta especial porque apenas existían experiencias festeras. La ciudad no celebraba nunca. Eran días de espera, de escasez de locales, de encuentros fugaces y de Mirindas. Días flojos aptos para cualquier situación. Ellos no se lo tomaban a mal, eran chicos con posibilidades: familias de clase media deseosa de ascender a otra categoría, y eso ayudaba. Ayudaba la recién estrenada sociedad de consumo a pesar de las costumbres atrampadas.
DOS
1980
Renta nacional 12.943
Parque de turismos 7.557
Números de teléfonos 11.845
Receptores de TV 9.424
Objetos postales enviados 4.568
¿Te imaginas cómo acabó todo, verdad?
Desparramados por los sofás, tendidos en el suelo con la boca abierta… Las más espabiladas se despidieron a las 3 de la madrugada, el resto: víctimas del desamor.
Sigues el curso de los acontecimientos con estoicismo, colocas los platos sobre la mesa en un local fabril a las afueras de la ciudad, y vas y vienes, y enciendes el ventilador, y acaricias a tu perro cada vez que sales a buscar una botella de algo: ¡Limber, bonito!
Que no se te olvide la bebida, por favor.
Instantes, como hoy, en los que gozas de una inusitada lucidez, otros, en cambio, estás tan espesa, Mónica, que se te escurren los platos al secarlos con el paño de la cocina.
Llegan los primeros invitados.
Tu padre sonriente les convida con cerveza y galletitas saladas
Tu madre refunfuña al caérsele un tenedor.
¿Te ves así, Mónica, realmente te ves así de mayor,
quiero decir, convertida en dócil complaciente?
Todavía no han empezado a cantar, espera a la sobremesa, o, ¿ya estás pensando cómo escabullirte? ¿Por qué te asquea tanto el folklore? forma parte del proceso socializador, debes entenderlo cuanto antes, Mónica, te lo digo por tu bien. Todas esas mujeres robustas con sus escotes fabricados a medida ¿te dan miedo? Moños que parecen elevarse hasta el cielo prendidos con horquillas baratas.
Multitud de sonrisas que dejan al descubierto un poso de vulnerabilidad.
Mónica, trae más pan, por favor.
Mónica, reparte el queso, anda.
Mónica, ¿y la sal?
TRES
Miércoles, 5 de mayo
Huellas que dejan un rastro de verdura congelada. Son de la mujer del 2º izquierda, la que tiene una venda en el pié derecho y mellizos monozigóticos. Él, medio dormido, escucha el latir de su costado y se levanta; la ayuda a preparar el desayuno: quesitos cortados con un molde en forma de corazón
Jueves, 6 de mayo
Se acaban de mudar a un nuevo apartamento. Ella lleva más de tres días colocando algunos libros sobre las baldas nostálgicas. Se detiene un instante y abre uno cualquiera: “El sentido de la vista”, por la página 40. Lee en voz alta serena y resistente “El burgués come demasiado. Sobre todo demasiada carne. Una explicación psicosomática sería que su desarrollado sentido competitivo le obliga a protegerse con una fuente de energía: las proteínas. (Del mismo modo que los niños se protegen del vacío emocional comiendo golosinas.)[…] Con el uso del vomitorio los romanos separaron el paladar del estómago en su búsqueda del “placer”. El burgués separa del cuerpo el acto de comer…”. Cierra el libro y entra en la cocina sorteando las cajas apiladas. Prepara una taza de té.
Piensa en el infinito
y se distrae sumergida.
Viernes, 7 de mayo
Sostiene un cartón de tetrabrik mientras no deja de pensar en él
con esa camiseta verde desafiando el resfriado y los mensajes que hablan de jengibre y suciedad.
Ahora cree verlo por la ventana de la terraza, así que se asoma al abismo y contempla una fila de niños salir del colegio. Son las 5 de la tarde: el cielo se entumece.
A un lado, pequeñas plantas aromáticas
y la pista de baile está libre.
CUATRO
BREVE CUESTIONARIO
1. ¿Quién se preocupa de tu bienestar?
2. ¿Crees que tu forma de masticar el pasado explica tu presente?
3. Traza una breve panorámica de tu vida: ¿en qué plato/época te gustaría detenerte?
4. Ese uso que haces de la comida ¿no crees que denota cierta incapacidad para amar?
5. ¿Cómo deseas ser devorado?
6. ¿Tienes algo que decir a las palabras de Graham Greene “Todos estamos resignados a la muerte: es a la vida a la que no nos resignamos”?
7. ¿Qué es lo importante?
A un lado, pequeñas plantas aromáticas
y la pista de baile está libre.
domingo, 13 de febrero de 2011
LISTAS CON RITMO LISTAS SIN RITMO
Me gusta Nick Hornby,
es un escritor sensible,
convincente,
por eso decido parecerme a él,
utilizo la música que me acompaña,
que me acompañó en un momento de mi vida,
para entenderme un poco más.
No voy a comentar las canciones como él hace en Alta fidelidad,
en 31 canciones.
Creo que hay letras que funcionan a modo de diario personal
con las que puedes construir tu propia biografía.
Oye, Nick, he leído tus novelas;
he visto Alta Fidelidad:
¡estupendo, Nick!
Aquí va una lista de algunas canciones que me gustan.
No hay orden
no hay nada.
Las canciones se escuchan,
retumban en tu cerebro
y
quedan incrustadas para siempre:
Redondo Beach & Birdland: Patty Smith
No mires a los ojos de la gente: Golpes bajos
Para ti: Paraíso
Metadona: Los Pistones
Groenlandia : Los Zombies
Las chicas de la Inter: La Mode
Bailaré sobre tu tumba: Siniestro Total
Estás en NY: Los Locos
Recuerda Marrakech: Los locos. Y todas las canciones de Los Locos del LP Los Locos.
Cocaine, Wonderful Tonight & Nex Time You See Her: Eric Clapton.
Just what l Needed: The Cars
Too Much of Anything: The Who
Inbetweenies: Ian Dury
Mozambique: Bob Dylan
Perfect Blue: Lloyd Cole and the Commotions
You Are My Meat: Joe Jackson´s
The Guns of Brixton & Lost in the Supermarket: The Clash
Bigmouth Strikes Again: The Smiths
Suzie Q, RunThrough the jungle & Bad Moon Rising: Creeadence Clearwater Revival
I Wanna be Adored: The Stone Roses
Box of Rain & Mountains of the Moon: Greateful Dead
Tú me persigues por todo Madrid: Alaska y los Pegamoides
Adoro a las pijas de mi ciudad: La Costa Brava
Cadillac solitario: Loquillo y los Trogloditas
Quiero un camion: Loquillo+ Alaska
And she was: Talking Heads
Los Planetas: La Buena Vida
es un escritor sensible,
convincente,
por eso decido parecerme a él,
utilizo la música que me acompaña,
que me acompañó en un momento de mi vida,
para entenderme un poco más.
No voy a comentar las canciones como él hace en Alta fidelidad,
en 31 canciones.
Creo que hay letras que funcionan a modo de diario personal
con las que puedes construir tu propia biografía.
Oye, Nick, he leído tus novelas;
he visto Alta Fidelidad:
¡estupendo, Nick!
Aquí va una lista de algunas canciones que me gustan.
No hay orden
no hay nada.
Las canciones se escuchan,
retumban en tu cerebro
y
quedan incrustadas para siempre:
Redondo Beach & Birdland: Patty Smith
No mires a los ojos de la gente: Golpes bajos
Para ti: Paraíso
Metadona: Los Pistones
Groenlandia : Los Zombies
Las chicas de la Inter: La Mode
Bailaré sobre tu tumba: Siniestro Total
Estás en NY: Los Locos
Recuerda Marrakech: Los locos. Y todas las canciones de Los Locos del LP Los Locos.
Cocaine, Wonderful Tonight & Nex Time You See Her: Eric Clapton.
Just what l Needed: The Cars
Too Much of Anything: The Who
Inbetweenies: Ian Dury
Mozambique: Bob Dylan
Perfect Blue: Lloyd Cole and the Commotions
You Are My Meat: Joe Jackson´s
The Guns of Brixton & Lost in the Supermarket: The Clash
Bigmouth Strikes Again: The Smiths
Suzie Q, RunThrough the jungle & Bad Moon Rising: Creeadence Clearwater Revival
I Wanna be Adored: The Stone Roses
Box of Rain & Mountains of the Moon: Greateful Dead
Tú me persigues por todo Madrid: Alaska y los Pegamoides
Adoro a las pijas de mi ciudad: La Costa Brava
Cadillac solitario: Loquillo y los Trogloditas
Quiero un camion: Loquillo+ Alaska
And she was: Talking Heads
Los Planetas: La Buena Vida
lunes, 24 de enero de 2011
EL NOVIO DE SUSANA Y SUSANA o cómo hacer planes y planes que se convierten en garabatos.
El novio de Susana tiene 19 años. Se conocieron en los baños de un Burger King y ahora que ha empezado a trabajar hacen planes. Están pensando en alquilar un piso por Vallecas y dejar de vivir en casa de sus padres.
Los fines de semana leen los anuncios de la prensa especializada, buscan en la sección de alquiler algún piso que esté bien.
Susana se fija en un anuncio clasificado:
Puente de Vallecas
dos dormitorios,
baño
todo exterior,
muy luminoso,
muy silencioso,
calefacción.
Metro a cinco minutos. Mejor ver.
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